Un informe de la consultora Politikon Chaco reveló que cada vez más personas mayores de 65 años permanecen activas en el mercado laboral argentino. Según el estudio elaborado en base a datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH-INDEC), el empleo en este segmento etario creció un 32,6% entre 2016 y 2025, muy por encima del promedio general del mercado laboral.
Actualmente, las personas mayores de 65 años representan el 5,1% del total de ocupados en los aglomerados urbanos del país, el segundo registro más alto desde que comenzó la serie estadística en 2016. El informe destaca además que las tasas de actividad y empleo alcanzaron máximos históricos durante el cuarto trimestre de 2025.
El estudio advierte una fuerte transformación en la forma de inserción laboral de los adultos mayores. El cuentapropismo pasó a convertirse en la principal modalidad de empleo dentro de este grupo, concentrando el 48,1% de los trabajadores +65. En comparación con 2016, la cantidad de cuentapropistas creció un 75,2%, impulsada principalmente por actividades comerciales, de servicios y oficios independientes.
Entre las actividades más frecuentes aparecen la construcción, el comercio de alimentos y bebidas, tareas vinculadas a servicios y actividades jurídicas y contables. El documento sostiene que este fenómeno responde más a una necesidad económica que a una elección voluntaria, en un contexto donde muchas jubilaciones perdieron poder adquisitivo frente al costo de vida.
Otro dato que preocupa es el avance de la informalidad laboral entre los asalariados mayores de 65 años. En 2025, el 55,7% de quienes trabajan en relación de dependencia lo hacen sin registración formal, mientras que los asalariados registrados mostraron una caída respecto a años anteriores.
En el análisis territorial, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires encabeza el ranking de participación de trabajadores mayores de 65 años, seguida por Gran Tucumán y Posadas. En La Pampa, el aglomerado Santa Rosa-Toay mostró un crecimiento importante en la participación de este segmento laboral durante la última década.
El informe concluye que la permanencia laboral de los adultos mayores está cada vez más vinculada a estrategias de supervivencia económica y no necesariamente a una extensión voluntaria de la vida laboral.









