El hecho ocurrió entre el 6 y 7 de enero, cuando el acusado, junto a otras personas, mató una hembra de ciervo colorado y trasladó la carne en una camioneta.
El procedimiento se concretó en un control policial en la zona de Quehué, donde efectivos interceptaron el vehículo. Durante la inspección, se constató que el hombre transportaba un fusil sin registrar, un silenciador de fabricación casera y municiones, todo sin la correspondiente habilitación legal.
Por este motivo, fue condenado por infracción a la Ley de Conservación de la Fauna y por tenencia ilegal de arma de fuego. Cabe destacar que el acusado ya contaba con antecedentes por un hecho similar ocurrido en 2025.

Actualmente permanece detenido y continuará con prisión preventiva hasta mediados de mayo.















