La empresa Construcciones Electromecánicas del Oeste S.A. asumió la administración de los 546,6 kilómetros del corredor en el marco de la Etapa II-A de la Red Federal de Concesiones, reemplazando a Corredores Viales S.A.
Uno de los principales puntos de controversia es el incremento en los costos de los peajes. Con la incorporación de nuevas estaciones de cobro en Gorostiaga y Lonquimay, los vehículos livianos deben abonar cerca de $2.800 por tramo, mientras que el contrato contempla principalmente tareas de mantenimiento y conservación de la ruta.
Diversas organizaciones vecinales y especialistas sostienen que el esquema no incluye obras estructurales de relevancia, como la transformación de la Ruta 5 en autopista, una demanda histórica para mejorar la seguridad vial y la conectividad entre Buenos Aires y La Pampa.

Los críticos del modelo consideran que el contrato, con una vigencia de 20 años, garantiza la rentabilidad de la concesionaria sin establecer como obligación la ejecución de grandes obras de infraestructura.
Por su parte, Vialidad Nacional indicó que su función será fiscalizar el cumplimiento de los niveles de servicio establecidos en el contrato de concesión.
La nueva administración del corredor abrió un fuerte debate sobre el sistema de concesiones, el destino de lo recaudado mediante peajes y la necesidad de avanzar con obras que reduzcan la siniestralidad en una de las rutas más transitadas del centro del país.
Con información de Infogei.

















