El imputado fue hallado responsable de los delitos de lesiones leves calificadas por el vínculo y amenazas simples, en concurso real, bajo el encuadre de la Ley 26.061 de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes.
De acuerdo a la investigación, la niña sufrió lesiones en una mano y un ojo, mientras que el acusado también envió mensajes amenazantes a la madre de la menor, donde expresó que “la iba a matar”.
La condena fue consensuada entre la fiscala María Cecilia Martini y el defensor oficial Juan José Hermúa, con el consentimiento del acusado, quien reconoció su culpabilidad.

Además de la pena en suspenso, el hombre deberá cumplir durante dos años una serie de reglas de conducta. Entre ellas, realizar tratamiento psicológico para abordar problemáticas vinculadas a la violencia familiar y mantener una restricción de acercamiento de 200 metros respecto de la víctima, salvo disposición contraria de la Dirección General de Niñez y Adolescencia.
Para dictar la sentencia, el magistrado valoró distintas pruebas incorporadas a la causa, entre ellas informes médicos, escolares, documentación de organismos públicos, audios de WhatsApp y la declaración de la menor en Cámara Gesell.
Tedín sostuvo que “el hecho quedó debidamente probado” y remarcó la importancia de la denuncia realizada por la madre de la niña, cuyas declaraciones fueron corroboradas por el resto de las evidencias reunidas durante la investigación.















