La jueza de control de Santa Rosa, María Florencia Maza, condenó a un hombre de 41 años a siete meses de prisión de ejecución condicional por golpear a su hijo de 14 años, encerrarlo durante toda una noche y amenazarlo de muerte junto a su hermana menor.
La sentencia fue dictada tras la homologación de un acuerdo de juicio abreviado, firmado por el fiscal Cristian Alejandro Ramón Casais, la defensora oficial Paula Lorena Arrigone y el propio acusado, quien reconoció su responsabilidad en los hechos.
La agresión comenzó después de una nota escolar
De acuerdo con la investigación judicial, el episodio ocurrió cuando el padre tomó conocimiento de que su hijo había recibido una nota por mal comportamiento en la escuela.

Al salir del establecimiento educativo, el hombre increpó al adolescente y le dijo: «Vení, hacete el vivo conmigo». Inmediatamente comenzó a golpearlo con puñetazos y patadas en la cabeza y distintas partes del cuerpo, hasta provocarle una caída.
Posteriormente, lo tomó del cuello, lo arrastró hasta una habitación y lo mantuvo encerrado durante toda la noche.
Ese mismo día, el acusado amenazó de muerte tanto al adolescente como a su hermana de 12 años, advirtiéndoles que los mataría si relataban lo sucedido.
Las lesiones permitieron iniciar la investigación
Como consecuencia de la agresión, el adolescente sufrió múltiples lesiones en el rostro, un traumatismo en el oído izquierdo y escoriaciones en el tórax, el brazo izquierdo y la región dorsal.
El menor fue atendido en una posta sanitaria, desde donde el personal de salud dio aviso a la Policía. A partir de esa intervención se inició la investigación penal que permitió reconstruir lo ocurrido.
Condena y prohibición de acercamiento
El hombre fue declarado culpable de los delitos de lesiones leves calificadas por el vínculo, en concurso real con amenazas simples.
Debido a que no registraba antecedentes penales computables, la Justicia dispuso una pena de siete meses de prisión en suspenso, por lo que no deberá cumplirla en una unidad penitenciaria mientras respete las condiciones impuestas.
Durante los próximos dos años deberá fijar domicilio y no ausentarse sin conocimiento o autorización judicial, someterse al seguimiento de la Unidad de Abordaje, Supervisión y Orientación de personas en conflicto con la ley penal y realizar un tratamiento psicoterapéutico.
Además, tendrá prohibido mantener contacto con sus dos hijos y acercarse a menos de 200 metros de ellos.
La duración de esta última restricción quedará sujeta al criterio de la Dirección General de Niñez y Adolescencia, organismo que podrá determinar la necesidad de revisar la medida.
La Justicia advirtió que el incumplimiento de las pautas de conducta podrá derivar en la revocación de la condicionalidad de la pena.



















