Los procedimientos se llevaron adelante durante operativos realizados en la madrugada del 15 y 29 de marzo, en conjunto entre la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), la Policía provincial y personal de Tránsito local.
En el segundo control, los agentes detectaron que el conductor presentaba signos evidentes de intoxicación alcohólica, como aliento etílico y comportamiento errático. Al corroborar sus datos, confirmaron que ya había sido infraccionado días antes por la misma conducta.
Como consecuencia, se procedió a la retención de su Licencia Nacional de Conducir. Ahora, la Justicia evalúa una posible inhabilitación de hasta 400 días, además de una multa que podría alcanzar los 5 millones de pesos.
Desde la ANSV recordaron que conducir bajo los efectos del alcohol reduce los reflejos, altera la percepción del riesgo y disminuye la capacidad de reacción, aumentando significativamente las probabilidades de provocar siniestros viales con consecuencias graves o fatales.
El organismo nacional mantiene controles permanentes en todo el país con el objetivo de retirar de circulación a quienes representan un peligro en la vía pública.









