La ola de calor en Europa provocó que julio sea el mes con mayor calor en la historia a nivel global. Se registró que hubo 0,33 grados más que en el anterior récord de julio de 2019, según indicó en observatorio europeo Copernicus.
La subdirectora del servicio europeo Copernicus, Samantha Burgess, expresó: «Acabamos de ser testigos de nuevos récords tanto para la temperatura global del aire como de la superficie de los océanos en julio. Estos récords tienen consecuencias nefastas para las poblaciones y el planeta, que están expuestos a fenómenos más extremos, frecuentes e intensos».
Y agregó que “aunque todo esto sea solo temporal, muestra la urgencia de realizar esfuerzos ambiciosos para reducir las emisiones globales de gases de efecto invernadero, que son la principal causa de estos récords».

Pero también se espera un final de año relativamente cálido por el desarrollo del fenómeno El Niño, que es el cambio climático cíclico sobre el océano Pacífico que es sinónimo de calentamiento global adicional.
Preocupación por las temperaturas del Océano Atlántico Norte
El Atlántico Norte generalmente alcanza su punto máximo de temperatura en septiembre, pero el pasado 26 de julio sus aguas ya habían llegado a una temperatura media nunca antes registrada, con una cifra récord del agua superficial de 24,9 ºC, según la agencia de observación oceánica y atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
Desde marzo, que es el mes en el que el Atlántico Norte comienza a calentarse tras el invierno, la curva de temperatura subió por encima de la de años anteriores, ampliándose aún más la brecha en las últimas semanas.
Unos días antes, el mar Mediterráneo batió su récord diario de calor, con una temperatura media de 28,71°C, según el principal centro de investigación marítima español.

















