El caso tuvo su punto de partida el 21 de enero, cuando fue encontrada una extremidad en avanzado estado de descomposición en un descampado de la localidad santacruceña. A partir de ese hallazgo, se activaron los protocolos correspondientes y se inició una investigación para determinar la identidad de la víctima.
Con el correr de las semanas, los análisis genéticos permitieron confirmar que los restos pertenecen a un pampeano de 50 años que había sido visto por última vez el 8 de diciembre. Según se pudo reconstruir, el hombre habría abordado un vehículo en esa ciudad y desde entonces no se tuvieron más novedades sobre su paradero.
Si bien la identificación representa un avance clave en la causa, la investigación continúa en curso y aún no se definieron las circunstancias en las que se produjo la muerte. Desde el entorno familiar sostienen que se trataría de un homicidio y reclaman el esclarecimiento del hecho.

En paralelo, las autoridades judiciales y policiales continúan trabajando sobre otros restos óseos hallados en la zona, con el objetivo de determinar si corresponden a la misma víctima y así reconstruir lo sucedido.
El caso generó fuerte conmoción tanto en el sur del país como en La Pampa, y se mantiene bajo investigación mientras se buscan precisiones sobre lo ocurrido y posibles responsables.
Fuente: El Diario de La Pampa.














