Cuatro hombres fueron detenidos acusados de realizar caza furtiva de dos ciervos colorados en un coto ubicado al oeste de General Acha, en un operativo llevado adelante por personal de Seguridad Rural de la Unidad Regional III.
El procedimiento comenzó alrededor de las 3:40 de este jueves, cuando una patrulla que recorría la Ruta Provincial 105, al norte de la Ruta Nacional 152, detectó una camioneta Chevrolet S10 gris en la que viajaban tres hombres domiciliados en Toay y Santa Rosa.
Durante la inspección del vehículo, los efectivos encontraron rastros de sangre en la caja de la camioneta, aunque en ese momento no hallaron animales. Ante las sospechas de una posible actividad cinegética ilegal, los ocupantes fueron identificados y continuaron viaje hacia General Acha, mientras la Policía inició un rastrillaje en el sector.

Poco después, los uniformados localizaron los restos de dos ciervos colorados que habían sido ocultados en la zona. Con esa evidencia, los tres sospechosos fueron detenidos.
El operativo continuó ante la presunción de que existía un cuarto integrante del grupo. Cerca del mediodía, los efectivos lo encontraron escondido entre la vegetación de un campo cercano. Al momento de su aprehensión, llevaba una carabina Horizon calibre 30-06 con mira telescópica, un cargador con municiones, guantes sintéticos, una linterna, un equipo de comunicación tipo handy y otros elementos que fueron secuestrados.
La investigación quedó a cargo del fiscal David López. Los cuatro imputados fueron formalizados por infracción a la Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna y por resistencia a la autoridad. Además, la Justicia les dictó 15 días de prisión preventiva. Paralelamente, se iniciaron actuaciones contravencionales por una presunta infracción a la Ley Provincial 1.194, que regula la actividad cinegética en La Pampa.
Otro procedimiento por caza ilegal
En un operativo distinto, realizado durante la madrugada del miércoles, personal policial infraccionó a dos hombres de General Acha por presunta caza ilegal con una jauría de perros.
El procedimiento tuvo lugar alrededor de la 1 de la madrugada, cuando los efectivos interceptaron un Volkswagen Gol gris que circulaba por un camino vecinal conocido como «del 15», al sudoeste de la ciudad. En el vehículo transportaban cinco perros mestizos.
Tras la identificación de los ocupantes, la Policía constató que no contaban con las autorizaciones para desarrollar la actividad, tampoco con el permiso del propietario del establecimiento rural donde pretendían ingresar ni con las libretas sanitarias de los animales.
Como resultado del procedimiento, se labraron las actuaciones contravencionales correspondientes y se secuestraron un cuchillo con cabo de madera y vaina, además de una linterna.



















