La diputada provincial Gisela Cuadrado sostuvo que la salud mental debe ocupar un lugar prioritario y permanente en la agenda de las políticas públicas, con especial atención a las infancias, adolescencias y familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
En el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental, la legisladora radical destacó la importancia de generar espacios de escucha y participación para quienes tienen experiencias vinculadas con esta problemática.
“Durante mucho tiempo, las políticas públicas se diseñaron pensando en las personas, pero no siempre escuchando a quienes atravesaron estas situaciones. Sus experiencias, las dificultades que encontraron para acceder a la atención y las respuestas que recibieron o que les faltaron son fundamentales para comprender qué debemos mejorar”, expresó.

En ese sentido, consideró que escuchar a las personas no debe limitarse a un gesto simbólico, sino convertirse en una herramienta concreta para mejorar el sistema de atención.
La emergencia en salud mental en La Pampa
Cuadrado recordó que desde 2024 viene trabajando junto a otras legisladoras en diferentes iniciativas relacionadas con la prevención, la atención y el acompañamiento de personas y familias.
Según explicó, durante 2025 se profundizó su preocupación por las dificultades que presentaba el sistema provincial para brindar respuestas oportunas, particularmente en situaciones que involucraban a niños, adolescentes y jóvenes.
En ese contexto, impulsó un proyecto para declarar la emergencia en salud mental en La Pampa, además de otras propuestas destinadas a implementar programas integrales para docentes y policías, abordar los consumos problemáticos, prevenir riesgos en entornos digitales y fortalecer las redes de contención familiar.
La legisladora destacó que durante 2026 la Legislatura provincial acompañó la iniciativa presentada por el oficialismo para declarar la emergencia en salud mental.
Durante su tratamiento parlamentario, Cuadrado realizó aportes orientados a incorporar una perspectiva específica sobre las necesidades de las infancias y adolescencias.
“Entendí que, más allá de quién hubiera presentado el proyecto, lo importante era avanzar en una herramienta que permitiera mejorar las respuestas del Estado. Por eso acompañé su tratamiento y trabajé para incorporar una mirada que contemplara especialmente las necesidades de nuestros niños, niñas y adolescentes”, señaló.
También advirtió que la sanción de una ley constituye un avance, pero su efectividad depende de la implementación de medidas concretas, la disponibilidad de recursos, la coordinación entre instituciones y la evaluación de los resultados.
La participación de los jóvenes y el acompañamiento familiar
Otro de los aspectos destacados por Cuadrado fue la necesidad de incorporar activamente a adolescentes y jóvenes en el diseño y evaluación de las políticas públicas.
“Los jóvenes no deben ser solamente destinatarios de las políticas públicas; deben ser protagonistas de su construcción. Necesitamos escucharlos, conocer sus preocupaciones, sus experiencias y sus propuestas”, manifestó.
La diputada consideró que las estrategias de salud mental deben abordarse desde una perspectiva integral, contemplando su relación con la educación, los ámbitos laborales, la violencia, los consumos problemáticos, las nuevas tecnologías y las diferentes realidades sociales.
Asimismo, remarcó la importancia de acompañar a las familias, que muchas veces también necesitan orientación y herramientas para afrontar estas situaciones.
“Detrás de cada persona que atraviesa una situación vinculada con su salud mental hay, muchas veces, una familia que también necesita ser escuchada, orientada y acompañada”, afirmó.
Finalmente, Cuadrado insistió en la necesidad de sostener políticas públicas que involucren a profesionales, instituciones, organizaciones sociales, personas con experiencias vividas y sus entornos familiares.
“Hablar de salud mental es hablar de derechos, de prevención, de escucha y de acompañamiento. Es comprender que detrás de cada situación hay una persona, una familia y una realidad que merece una respuesta. La salud mental debe ser una prioridad permanente. No hay política pública más urgente que salvar una vida”, concluyó.
Líneas de asistencia en La Pampa
En el marco de esta conmemoración, se recordaron los servicios provinciales de orientación y acompañamiento:
- Línea 136: atención permanente para personas que atraviesan crisis emocionales o urgencias relacionadas con la salud mental.
- Línea 132: orientación, escucha y acompañamiento especializado ante situaciones vinculadas con consumos problemáticos.




















