Según se informó, el gremio comunicó un cronograma de acciones que se extendería a lo largo de cinco jornadas, entre el 17 y el 29 de diciembre, con franjas horarias específicas que afectarían la operación de los vuelos de pasajeros.
Desde la empresa advirtieron que, si bien las medidas anunciadas apuntan a los despegues, el impacto se extendería a todo el itinerario aeronáutico. Un vuelo que no puede despegar en el horario previsto tampoco cumpliría con sus arribos y posteriores regresos, lo que generaría demoras y cancelaciones en cadena.
Asimismo, se recordó que durante el mes de noviembre se registraron paros que afectaron vuelos de carga y que también se intentó paralizar durante 30 días consecutivos las capacitaciones del personal y tareas técnicas consideradas esenciales para el mantenimiento de la infraestructura de navegación aérea.

En ese marco, EANA sostuvo que las acciones gremiales resultan ilegítimas, al encontrarse vigente un acuerdo paritario entre las partes cuyo cumplimiento se habría desarrollado conforme a lo pactado y con finalización prevista para el mes de diciembre.
Finalmente, la empresa remarcó la importancia de garantizar la continuidad del transporte aéreo como servicio esencial, especialmente en un período de alta demanda, y manifestó su preocupación por las consecuencias que estas medidas podrían generar sobre miles de pasajeros en los últimos días del año.

















