El acto comenzó con la lectura de la resolución que dio origen a esta política pública, destacando la importancia de promover acciones sostenidas para proteger el entorno natural. La ceremonia fue planteada como un momento de encuentro y de compromiso, celebrando la vida y la responsabilidad compartida de preservar los espacios verdes de la localidad.
Entre las autoridades presentes estuvieron la intendenta Mónica Curutchet, la secretaria de Gobierno Florencia Zumel, la secretaria de Finanzas Verónica Curutchet, la concejal Emilia Romero, impusora del Proyecto, miembros del equipo de gestión y vecinos que acompañaron a las familias.
Uno de los momentos más significativos fue el mensaje brindado por Shaiel Yuri Yeger, mamá de una de las niñas participantes, quien expresó la profundidad simbólica de este acto. “Hoy a través de este evento celebramos un momento muy especial, el nacimiento de nuestros hijos, nuevos integrantes de nuestras familias. Para conmemorarlo hemos decidido plantar estos árboles, símbolos de vida, crecimiento y esperanza. Así como estos árboles crecerán fuertes y frágiles al mismo tiempo, nuestros hijos crecerán con curiosidad, amor y sueños”, señaló durante su discurso.

En sus palabras también destacó la dimensión emocional del gesto: “Sus raíces serán profundas como el amor que ya les tenemos y sus ramas se extenderán hacia el cielo, explorando el mundo con asombro. Estos árboles serán recordatorios de este día, de la alegría que nos inunda y del compromiso que asumimos: cuidar de ellos y verlos crecer con respeto por la naturaleza y amor por la vida. Cada vez que los miremos recordaremos la promesa de un futuro lleno de posibilidades y de cómo juntos podemos hacer de este mundo un lugar más verde y lleno de amor”, expresó Yeger. Finalizó agradeciendo la invitación y deseó que “estos árboles sean símbolos del crecimiento de nuestros hijos, para que todos encuentren sombra, refugio y belleza en la vida”.
Las familias se acercaron luego a los árboles identificados con el nombre de cada niño y realizaron la plantación junto a las autoridades municipales. Además, cada una recibió un certificado de compromiso ambiental, reforzando el mensaje de que cuidar un árbol es también cuidar la vida y el futuro de la comunidad. La actividad permitió fortalecer el lazo entre las familias y el entorno natural, promoviendo valores de respeto y responsabilidad compartida.
Desde el Municipio destacaron que esta política continuará en los próximos años, dado su impacto positivo y su significado profundo para la comunidad. Señalaron que cada plantación contribuye al crecimiento del arbolado urbano, a la mejora del ambiente y al fortalecimiento de una identidad local que valora la naturaleza. Remarcaron que “plantar un árbol por cada niño que nace en Castex es un orgullo colectivo y una muestra clara del compromiso ambiental de la localidad”.




























