Estados Unidos registró un récord de 60.646 casos de coronavirus, según la base de datos de la Universidad Johns Hopkins, en medio del mayor repunte de contagios en el país en dos meses y, mientras, más estados anuncian nuevas medidas sanitarias para contener sus rebrotes.
Más de 20 de los 50 estados tuvieron que frenar sus reaperturas o dar marcha atrás con ellas para contener el repunte del coronavirus. Varios estados impusieron, más que recomendaron, al uso de tapabocas, entre ellos Texas, que está gobernado por un republicano.
Florida y Georgia, gobernados por republicanos, no obstante, se negaron a decretar la obligatoriedad del tapabocas. Algunas ciudades de Georgia, entre ellas Atlanta, se rebelaron contra el mandato y ordenaron usarlo en sus propias comunidades, aunque las directivas fueron revocadas por el gobernador Brian Kemp.




















