Cuando el domingo 11 de octubre se enciendan nuevamente los fuegos del Concurso de Asadores Criollos, Expo Castex vivirá una edición especial. No será una más. Por primera vez, la tradicional competencia se desarrollará sin la presencia física de Mario Piorno, uno de los hombres que estuvo desde el inicio acompañando y haciendo crecer una actividad que hoy es un clásico de la exposición organizada por el Club Estudiantil.
La novena edición del certamen ya comenzó a tomar forma. Mientras los organizadores avanzan en la elaboración del reglamento, la convocatoria al jurado y nuevas propuestas para este año, también aparece inevitablemente el recuerdo de quienes hicieron posible que aquella idea inicial se transformara en una de las actividades más convocantes de Expo Castex.
Oscar Pinto, uno de los impulsores del concurso, recordó el papel fundamental que desempeñó Piorno durante todos estos años.

“Mario fue parte fundamental de esta historia. Desde el primer día compartimos proyectos, alegrías, preocupaciones y el enorme desafío de hacer crecer este evento dentro de Expo Castex. Mucho de lo que hoy representa el Concurso de Asadores Criollos lleva su trabajo, su compromiso y su pasión”, expresó.
El concurso nació con el objetivo de poner en valor una de las tradiciones más arraigadas de los argentinos: el asado como símbolo de encuentro, amistad y comunidad. Con el paso de los años, logró consolidarse dentro de la programación de Expo Castex hasta convertirse en uno de los momentos más esperados por vecinos y visitantes.
Cada domingo de competencia reúne a familias, turistas y participantes de distintas localidades alrededor de los fogones. El aroma de los costillares, la música folclórica, las artesanías y el tradicional almuerzo comunitario conforman una postal que ya es parte de la identidad de la muestra.
Pero este año, además de la competencia, habrá un componente emocional imposible de ignorar.
“Vamos a extrañar profundamente a Mario porque las personas que dejan huellas tan profundas no se van nunca. Permanecen en el recuerdo, en las enseñanzas y en las obras que ayudaron a construir”, afirmó Pinto.
A pesar de la ausencia física, los organizadores coinciden en que su legado estará presente en cada detalle de la jornada. Porque gran parte de lo que hoy representa el Concurso de Asadores Criollos fue construido gracias al esfuerzo de quienes apostaron por una propuesta que trascendió la gastronomía para transformarse en un verdadero punto de encuentro de la comunidad.
Mientras avanzan los preparativos para la edición 2026, desde la organización confirmaron que las inscripciones volverán a ser gratuitas y que próximamente se anunciarán las fechas para los interesados en participar.
El 11 de octubre, cuando los fogones vuelvan a encenderse en el predio del Club Estudiantil, también se encenderá el recuerdo de Mario Piorno, uno de los nombres que quedará para siempre ligado a la historia del Concurso de Asadores Criollos y de Expo Castex.


















