Caputo informó la decisión a través de su cuenta de X, donde destacó que la reducción de derechos de exportación representa un “nuevo paso en el camino del alivio fiscal” y reiteró que “eliminar las retenciones ha sido siempre una prioridad para el Presidente Javier Milei”. En ese sentido, remarcó que el Ejecutivo seguirá avanzando en esta dirección “en la medida que las condiciones macroeconómicas así lo permitan”, al tiempo que valoró los avances alcanzados desde el inicio de la gestión.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, también celebró la iniciativa y señaló que “el camino siempre será el de bajar impuestos, respetando el equilibrio fiscal”. Aunque el anuncio rige desde este martes, la reducción será operativa una vez que la normativa correspondiente se publique en el Boletín Oficial, trámite previsto para los próximos días según indicaron fuentes oficiales a la Agencia Noticias Argentinas.
Las nuevas alícuotas quedarán fijadas de la siguiente manera: la soja bajará del 26% al 24%; los subproductos de soja pasarán del 24,5% al 22,5%; el trigo y la cebada se reducirán del 9,5% al 7,5%; el maíz y el sorgo del 9,5% al 8,5%; y el girasol descenderá del 5,5% al 4,5%. La cartera económica aseguró que esta disminución busca mejorar la competitividad de la agroindustria, sector que genera cerca del 60% de las exportaciones argentinas y constituye un pilar central de la actividad productiva.

El ministro destacó que la decisión reafirma la convicción del Gobierno de que el campo continuará creciendo, generando empleo, impulsando el desarrollo regional y fortaleciendo la presencia argentina en los mercados internacionales. Sostuvo además que la política oficial apunta a consolidar “menos impuestos, más producción, más oportunidades y más trabajo para todos los argentinos”.
La reducción permanente del impuesto a las exportaciones agropecuarias llega en un contexto de persistente demanda de las entidades del sector, que reclamaban desde hace tiempo una baja sostenida de la carga tributaria. Con este anuncio, la administración nacional busca enviar una señal de previsibilidad y acompañamiento a la cadena productiva en el inicio de un nuevo ciclo económico.



















