Marina Haag, madre de Pilar y Delfina Hecker —las dos hermanas fallecidas durante el devastador temporal ocurrido a comienzos de marzo— publicó un estremecedor mensaje en sus redes sociales en el que volvió a exigir un reconocimiento público para Rubén Zalazar. El hombre murió mientras intentaba resguardar a las niñas en medio de la furiosa correntada que se desató en la ruta nacional 3.
“Rubén Zalazar debe ser reconocido en Bahía Blanca. Sin conocernos, quiso ayudarnos”, expresó Haag en el inicio de su relato. En ese mensaje recordó uno de los momentos más dramáticos de aquella jornada: cuando la fuerza del agua le arrancó de los brazos a su hija menor, Delfina, mientras intentaban refugiarse en una camioneta Ford Transit roja.

Visiblemente atravesada por el dolor, la mujer remarcó que su reclamo continúa firme a pesar del paso del tiempo. “Estoy cansada, pero no voy a parar hasta que se haga el reconocimiento de Rubén como un héroe en Bahía Blanca. Dos hijos se quedaron sin su padre y dos padres sin sus hijas hace nueve meses”, escribió. Y agregó: “A quien corresponda: hace meses vengo pidiendo que Rubén sea reconocido como héroe”.

El temporal dejó un saldo de 18 personas fallecidas y más de 1.600 evacuados, además de cuantiosos daños materiales. En ese contexto, Rubén Zalazar, de 43 años, intentó rescatar a Pilar y Delfina, que viajaban junto a sus padres en un Volkswagen Gol Trend cuando quedaron atrapados por la creciente. Zalazar, que conducía una camioneta de la empresa Andreani, intentó trasladar a las niñas a su vehículo, pero la violencia del agua terminó arrastrándolos.
El cuerpo de Zalazar fue hallado el 9 de marzo, tras intensos rastrillajes, a unos 150 metros del lugar donde la madre de las niñas había sido rescatada. Nacido en Viedma, era padre de Máximo y Lupe.
Pilar, de 5 años, fue encontrada a comienzos de abril, a unos 40 kilómetros del sitio donde había desaparecido. La investigación judicial determinó que murió por ahogamiento durante la inundación. El cuerpo de Delfina, de apenas un año, fue hallado el 26 de abril en la zona de la Base Naval Puerto Belgrano, y su identidad fue confirmada mediante estudios genéticos.

El pedido de Marina Haag vuelve a poner en el centro de la escena una historia marcada por la tragedia, el coraje y la solidaridad en medio del desastre, y reabre el debate sobre el reconocimiento a quienes arriesgan —y pierden— su vida intentando salvar a otros.


















