El acto tuvo lugar en el Museo del Médico Rural y fue impulsado por la Federación Argentina de Cardiología, con la participación de autoridades, profesionales de la salud y familiares del prestigioso cardiocirujano. La jornada estuvo marcada por el reconocimiento a su legado científico y, especialmente, a su profunda dimensión humana.
Favaloro llegó a este pequeño pueblo en 1950 para reemplazar al único médico de la zona. Lo que iba a ser una estadía breve se convirtió en más de una década de trabajo junto a la comunidad. Durante esos años, desarrolló una medicina basada en el compromiso social, el contacto directo con los pacientes y la atención integral.
Junto a su hermano, impulsó mejoras sanitarias clave: fundaron un centro asistencial, promovieron la prevención de enfermedades y organizaron un sistema solidario de donación de sangre. Ese trabajo permitió reducir significativamente la mortalidad infantil y mejorar la calidad de vida de los vecinos.

Desde la organización destacaron que el homenaje busca mantener vivo el legado de quien revolucionó la medicina con el desarrollo del bypass coronario, pero que nunca dejó de lado su compromiso con la comunidad y la dignidad de sus pacientes.
Familiares del médico remarcaron que su paso por La Pampa fue determinante en su formación. “Su labor en la provincia tuvo un impacto enorme y dejó una forma de entender la medicina basada en el compromiso social”, señalaron.
El reconocimiento en Jacinto Arauz no solo recuerda al científico de renombre mundial, sino también al médico rural que eligió quedarse donde más lo necesitaban y que convirtió esa experiencia en el corazón de su vocación.















