El nuevo régimen alcanza a los servicios de electricidad, gas natural por redes, gas propano indiluido y gas licuado de petróleo (GLP), incluyendo las garrafas de 10 kilos. Con esta implementación quedan sin efecto programas como la Tarifa Social Federal de Gas y el Programa Hogar, que pasan a integrarse dentro de un único esquema.
Para administrar el beneficio se creó el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (ReSEF), que toma como base la información del anterior registro de segmentación. Los usuarios podrán actualizar sus datos personales, familiares y de ingresos tanto de manera online como de forma presencial en oficinas de ANSES, a fin de determinar si califican para recibir la asistencia.
En el caso de la electricidad, el sistema establece bloques de consumo subsidiado. Se fija un tope de 300 kilovatios hora mensuales durante los meses de verano e invierno, y de 150 kilovatios hora en los períodos templados. Superado ese consumo, la energía se factura a precio pleno. En las zonas consideradas de altas temperaturas, estos límites podrán ampliarse.

Respecto al gas en garrafas, el nuevo esquema prevé un período de transición de seis meses para los beneficiarios del antiguo Programa Hogar, quienes continuarán recibiendo la asistencia mientras completan su incorporación formal al nuevo régimen.
Desde el Gobierno señalaron que la medida apunta a ordenar el gasto público y a reducir subsidios generalizados, para focalizar la ayuda en los hogares de menores ingresos. El impacto comenzará a reflejarse de manera progresiva en las facturas, una vez que se apliquen los valores actualizados de las tarifas mayoristas.
Fuente: Noticias Argentinas.
















