El marcador recién se abrió en el tiempo suplementario. Ferran Torres marcó el único gol del partido y le dio a España su segunda Copa del Mundo.
Argentina había llegado a la final tras una destacada campaña, en la que finalizó primera en su grupo y luego superó sucesivamente a Cabo Verde, Egipto, Suiza e Inglaterra en las instancias eliminatorias.
Pese a la derrota, la Albiceleste volvió a demostrar su jerarquía al disputar una nueva final mundialista, consolidándose como una de las grandes potencias del fútbol internacional. El equipo nacional dejó una imagen de entrega, carácter y competitividad a lo largo de todo el certamen.

España, por su parte, coronó un gran campeonato y volvió a levantar el trofeo más importante del fútbol mundial, confirmando el gran momento que atraviesa su seleccionado.

















