De esta manera, el descanso se extiende desde el sábado 21 hasta el martes 24, conformando un fin de semana extra largo de cuatro días. Sin embargo, no todos podrán acceder a ese esquema completo.
El lunes 23 no es un feriado obligatorio, por lo que queda a criterio del empleador otorgar o no el día libre. En caso de que se trabaje, la jornada se paga como un día normal. En cambio, quienes no trabajen ese día podrán disfrutar de cuatro jornadas consecutivas de descanso.
En tanto, el martes 24 sí es feriado nacional para todos los trabajadores. Aquellos que deban cumplir funciones durante esa jornada deberán percibir el pago correspondiente como feriado, es decir, con recargo.

En la práctica, el fin de semana largo completo estará garantizado principalmente para empleados del sector público, bancos y establecimientos educativos, mientras que en el sector privado dependerá de la decisión de cada empresa.
Fuente: La Nación















