“Después de tanto sacrificio, tanta lucha, tanta angustia y tanta tristeza, llegó esta noticia. Se pudo cerrar todo y gracias a Dios el jueves 11 reabrirá sus puertas el Frigorífico Pico”, expresó Loza a En Boca de Todos.
El dirigente sindical explicó que el proceso para lograr la reactivación fue complejo y estuvo marcado por permanentes negociaciones con distintos inversores. “Costó muchísimo. Había días que parecía que estaba todo encaminado y después se caía. Fueron reuniones constantes, incluso de noche, para que esto no se frustrara”, relató.
Según adelantó, la planta comenzará con una faena diaria de entre 350 y 400 animales, volumen que se incrementará progresivamente a medida que avance la actividad. Además, indicó que prácticamente la totalidad de los trabajadores volverá a desempeñarse en la planta.

“Generalmente se empieza con la faena y al otro día con el desposte, pero sí, van a entrar prácticamente todos juntos”, señaló.
Loza también aclaró que, pese a la paralización de la actividad, los empleados se encuentran al día con el cobro de sus salarios. Sin embargo, remarcó que la principal preocupación era la falta de certezas sobre el futuro laboral.
“Una cosa es cobrar sin trabajar y otra es tener el sueldo y asistir a trabajar. Los compañeros estaban desesperados por volver a la actividad. La incertidumbre era lo peor”, sostuvo.
Respecto al funcionamiento de la planta, explicó que continuará operando bajo el sistema de usuarios y que los principales actores que impulsarán la reactivación son grupos empresarios de otras provincias. Entre ellos mencionó la posible participación de la firma frigorífica Gorina.
La producción estará orientada principalmente a la exportación, aunque también se prevé abastecer el mercado interno.
“Ojalá esto siga creciendo. Es un frigorífico moderno, preparado para aumentar la faena y generar más puestos de trabajo. Esperamos que este sea solo el comienzo”, concluyó Loza.
La primera faena está programada para el jueves 11 de junio, una fecha esperada por cientos de trabajadores y sus familias, que vuelven a vislumbrar un horizonte de estabilidad tras varios meses de incertidumbre.



















