Las transferencias no automáticas del Gobierno nacional a las provincias y la Ciudad de Buenos Aires registraron en abril de 2026 una fuerte caída en términos reales, consolidando un escenario de retracción en los envíos discrecionales.
Según el informe elaborado por la consultora Politikon Chaco, los giros totalizaron $154.643 millones, lo que representa una baja del 53% en términos reales respecto al mismo mes de 2025.
El dato no solo confirma la tendencia descendente, sino que además ubica a abril de 2026 como el segundo peor mes de abril desde 2005, solo por encima del registrado en 2024.

En cuanto a la composición de los envíos, cuatro rubros concentraron la mayor parte de los fondos distribuidos durante el mes. Los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) encabezaron la lista con $47.000 millones, seguidos por los programas de Jornada Extendida con $35.000 millones, los fondos destinados a comedores escolares por $27.000 millones y las transferencias a cajas previsionales provinciales por $20.000 millones. En conjunto, estas partidas explicaron el 83% del total.
Por jurisdicción, la provincia de Buenos Aires fue la principal receptora, con $39.708 millones, equivalente al 25,7% del total. Detrás se ubicaron Entre Ríos con $13.836 millones y Chaco con $10.605 millones. Las diez provincias con mayores envíos concentraron cerca del 80% de los fondos distribuidos.
En el otro extremo, Tierra del Fuego, Chubut y Santa Cruz recibieron montos inferiores a los $400 millones cada una, representando en conjunto apenas el 0,5% del total.
En el caso de La Pampa, los envíos alcanzaron los $5.818 millones, lo que representó el 3,8% del total nacional. La mayor parte de esos recursos estuvo destinada a transferencias a la caja previsional provincial, con $5.000 millones, seguida por partidas para comedores escolares y jornada extendida.
El informe también advierte sobre una marcada heterogeneidad en la distribución de los fondos, con provincias que registraron fuertes incrementos interanuales y otras con caídas pronunciadas, lo que refleja el carácter discrecional de este tipo de transferencias.
A nivel acumulado, durante el primer cuatrimestre de 2026 las transferencias no automáticas totalizaron $431.024 millones, con una caída real del 57,2% respecto al mismo período del año anterior. Se trata del segundo peor inicio de año desde 2005, en línea con el ajuste observado en los envíos nacionales hacia las provincias.
El escenario refleja un fuerte recorte en los recursos discrecionales que reciben las provincias, con impacto directo en áreas sensibles como educación, asistencia social y sistemas previsionales.















