“¿Va a haber fútbol o no va a haber fútbol? Qué pregunta complicada”, expresó Barbero durante Informe 3, el noticiero de Difusora Castex, reflejando el delicado momento que atraviesa el club. El dirigente confirmó que, a la fecha, la postura formal de la Comisión Directiva sigue siendo no jugar, decisión que motivó la difusión del comunicado oficial durante el fin de semana. “La postura de hoy es que no se juega”, reiteró.
Sin embargo, el presidente aclaró que existe una ventana abierta, impulsada por jugadores identificados con la institución. En ese sentido, destacó el compromiso del «Chino» Carrizo y «Monchi» Cobos, quienes junto a otros referentes se ofrecieron a jugar y a conformar un cuerpo técnico, acompañados por Matías Bruno, además de otros exjugadores como Sebastián Re. Según explicó, este grupo llegó a contactar a más de 60 futbolistas, entre veteranos y jugadores que no vienen teniendo continuidad.
“Nos trajeron esta inquietud y nosotros vamos a hacer todo lo posible”, señaló Barbero, aunque volvió a remarcar que la decisión dirigencial original fue no competir, debido a la imposibilidad de afrontar los costos actuales del fútbol. En ese punto, detalló que Racing dispone de unos 15 millones de pesos, cuando el presupuesto necesario para competir ronda los 25 millones.

El presidente también hizo referencia a las gestiones realizadas con entrenadores, entre ellos Edgardo Leguizamón, y graficó la situación con una frase contundente: “No podemos traerlo y mandarlo a la guerra con un tenedor”, explicando que el club no está en condiciones de conformar un plantel competitivo bajo esos recursos.
Respecto a las versiones surgidas en redes sociales, Barbero fue enfático al desmentir problemas financieros estructurales. “El club no tiene deudas ni problemas económicos. Simplemente decidió no gastar una plata que es muy importante en el fútbol”, aclaró, y agregó que también existe un desgaste dirigencial, tras más de una década de trabajo sin un recambio significativo.
Pese a la falta de definiciones, el mensaje final dejó abierta una expectativa: “Vamos a hacer lo imposible para que juegue Racing”, afirmó el presidente, aunque reconoció que hasta el momento no hay nada confirmado y que las próximas horas serán claves para saber si el esfuerzo de los jugadores logra torcer la decisión inicial.
Así, Racing transita días decisivos, entre la prudencia institucional y el empuje de quienes buscan que la pelota vuelva a rodar.















