Ante la emergencia, personal del Parque Nacional intervino de manera inmediata. En el operativo trabajaron cinco brigadistas de incendios forestales (BIF) y tres guardaparques, quienes realizaron un ataque inicial con línea de agua, utilizando una autobomba y mochilas de espalda. Para las tareas se dispuso de dos camiones con equipos de agua y un vehículo 4×4.
Según se informó oficialmente, cerca de las 21 horas el incendio se encontraba circunscripto, aunque las tareas continuaron durante la noche debido a los pronósticos de variaciones en la intensidad y dirección del viento, que podrían reactivar focos.
Desde la administración del Parque Nacional se aclaró que el incendio no afectó sectores de uso público, por lo que el Parque Nacional Lihué Calel continúa abierto a los visitantes, solicitando de todos modos extremar las medidas de precaución y respetar las indicaciones del personal.




















