
Desde hoy, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) no acepta más efectivo y los impuestos deberán pagarse a con transferencias, tarjetas de débito o tarjetas de crédito.
Así lo había dispuesto el fisco hace un mes, al ratificar su cronograma de «bancarización».
La medida oficial alcanza a las obligaciones impositivas y de recursos de la seguridad social.

Los impuestos (Ganancias, IVA, monotributo, etcétera) podrán saldarse mediante débito automático, pago telefónico o home banking. También de manera personal en bancos y agencias de pago, que deben aceptar tarjeta de débito.
Los pagos también pueden gestionarse mediante cajeros automáticos y con débito directo de la cuenta bancaria, previa adhesión al servicio. Con esta última opción, la AFIP se cobra de la caja de ahorros o cuenta corriente seleccionada previamente el día del vencimiento.


















