Los operativos se desarrollaron en áreas ubicadas sobre los márgenes norte y sur de los ríos Colorado y Barrancas, límites naturales entre la zona libre de fiebre aftosa con vacunación y la zona libre sin vacunación. En este contexto, la vigilancia resulta clave para prevenir la reintroducción del virus en regiones donde no se aplica la inmunización sistemática.
Durante las tareas en territorio, personal técnico del SENASA inspeccionó 235 establecimientos ganaderos, que comprenden 340 unidades productivas, distribuidas en distintas provincias del país. En cada visita se controló el estado sanitario de los rodeos, la correcta aplicación de la vacunación en las zonas correspondientes, la identificación individual de los animales y las condiciones generales de infraestructura y manejo.
Además, los agentes brindaron información directa a productores y responsables de los campos sobre los signos clínicos de la fiebre aftosa y la importancia de notificar de inmediato cualquier sospecha, como parte del sistema de alerta temprana que sostiene el país.

Desde el organismo sanitario destacaron que estas acciones forman parte de una estrategia permanente de control y prevención, orientada a mantener el reconocimiento internacional del estatus sanitario argentino, condición fundamental para proteger la producción pecuaria y garantizar el acceso a los mercados externos.
La Argentina no registra brotes de fiebre aftosa desde 2006 y continúa fortaleciendo su esquema de vigilancia, control y prevención, considerado una herramienta central para resguardar la sanidad animal y la sustentabilidad del sector ganadero.



















