El evento ocurrió alrededor de las 0:41 y fue visible durante varios segundos en distintas ciudades como Bariloche, General Roca y Viedma. Vecinos registraron el momento en videos que rápidamente se viralizaron en redes sociales.
Según confirmaron especialistas, no se trató de un meteorito, sino del reingreso a la atmósfera de restos de un cohete chino, específicamente de una etapa del modelo Chang Zheng 4B, perteneciente al programa espacial del país asiático.
Al ingresar nuevamente a la atmósfera terrestre, la fricción con el aire provocó la fragmentación y combustión del objeto, generando las llamativas “bolas de fuego” y destellos que pudieron verse a gran distancia.

A diferencia de los meteoritos naturales, este tipo de objetos presenta una velocidad menor y una desintegración progresiva, lo que permite identificarlos como restos artificiales provenientes de misiones espaciales.
Las autoridades indicaron que no se registraron daños materiales ni caída de fragmentos en zonas habitadas, ya que la mayor parte del material se consumió antes de llegar a la superficie terrestre.
El fenómeno, poco habitual para la región, combinó ciencia y espectáculo, generando sorpresa y múltiples teorías entre quienes lo observaron.














