El dirigente libertario sostuvo que la iniciativa responde a un mandato social expresado en las urnas y forma parte de los compromisos asumidos por la administración nacional para enfrentar el delito. En ese sentido, remarcó que uno de los ejes centrales de la gestión es que “el que las hace, las paga”, una consigna que el oficialismo repite como bandera en materia de seguridad.
Menem explicó que el debate legislativo será uno de los temas prioritarios de la agenda parlamentaria durante el año 2026, y señaló que la reforma apunta a actualizar un sistema que, según el Gobierno, quedó desfasado frente a la realidad actual del delito juvenil.
Si bien no precisó a qué edad se reduciría la imputabilidad penal, el titular de la Cámara baja recordó que existen antecedentes de proyectos oficiales que proponían fijarla en 13 años, dentro de un nuevo régimen penal juvenil.

Actualmente, la legislación argentina establece que la edad mínima de imputabilidad es de 16 años, por lo que cualquier modificación deberá ser debatida y aprobada por el Congreso. La propuesta genera posturas contrapuestas entre distintos sectores políticos y organizaciones sociales, algunas de las cuales advierten sobre el impacto que una reforma de este tipo podría tener en los derechos de niños, niñas y adolescentes.
El Gobierno anticipó que la discusión se dará en el marco de una reforma más amplia del sistema penal, que incluirá cambios en penas, procedimientos y políticas de seguridad.
Fuente: Noticias Argentinas

















