Los controles fueron desarrollados de manera conjunta entre la Policía de La Pampa y áreas municipales de tránsito, en el marco de las acciones de prevención vial que se despliegan tanto en rutas provinciales como en zonas urbanas. Según informaron oficialmente, se efectuaron más de 3.000 pruebas de alcoholemia, de las cuales solamente nueve arrojaron resultados positivos.
Entre los casos detectados, las autoridades remarcaron la infracción cometida por un conductor profesional, situación que fue catalogada como grave debido a la responsabilidad que implica el transporte profesional y la obligación de tolerancia cero al alcohol al volante.
Desde el Ministerio de Seguridad y Justicia provincial destacaron que estos operativos forman parte de una política sostenida de prevención y seguridad vial, destinada a reducir los riesgos asociados a la conducción bajo los efectos del alcohol y reforzar los controles en todo el territorio pampeano.

Además, remarcaron que conducir alcoholizado continúa siendo uno de los principales factores de siniestralidad vial, por lo que los controles seguirán realizándose de manera sistemática en rutas y localidades de la provincia.















