La sesión comenzó pasadas las 21 horas, con la presencia de legisladores nacionales, ministros del Gabinete, gobernadores e integrantes de la Corte Suprema. Desde el inicio se percibió un ambiente de tensión en el recinto, con manifestaciones de apoyo del oficialismo y expresiones de rechazo por parte de bloques opositores.
Defensa de la gestión y equilibrio fiscal
Durante su exposición, el mandatario reivindicó las medidas adoptadas en el primer tramo de su gobierno y aseguró que su administración logró avanzar en transformaciones que —según sostuvo— “corrigen distorsiones estructurales de décadas”.
Entre los principales puntos mencionó la política de ajuste del gasto público, el equilibrio fiscal alcanzado sin emisión monetaria y la reforma laboral impulsada en el último período extraordinario. También destacó el envío de un presupuesto “sin déficit” y defendió el rumbo económico basado en la desregulación y la reducción del Estado.
Milei afirmó que su Gobierno continuará enviando al Congreso paquetes periódicos de reformas para profundizar los cambios en materia impositiva, laboral, previsional y administrativa.
Política exterior y alineamientos
En el plano internacional, el Presidente reiteró su intención de fortalecer la relación estratégica con Estados Unidos y consolidar una agenda de integración comercial con economías occidentales. Planteó la necesidad de “insertar definitivamente a la Argentina en el mundo libre” y sostuvo que el país debe abandonar lo que definió como “aislamiento ideológico”.
Cruces con la oposición
El tramo más polémico del discurso estuvo vinculado a sus críticas directas contra sectores opositores, especialmente el kirchnerismo. Milei cuestionó duramente a gobiernos anteriores y reiteró denuncias sobre hechos de corrupción, lo que generó interrupciones y protestas en el recinto.
En ese marco, volvió a referirse a la situación judicial de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, señalando que la Justicia debe actuar sin presiones políticas. Las declaraciones provocaron reacciones inmediatas de legisladores opositores.
El Presidente sostuvo que continuará impulsando cambios “aunque enfrente resistencia” y aseguró que cuenta con el respaldo ciudadano para avanzar con su programa de reformas.
Un año legislativo con alta tensión
La apertura de sesiones dejó en claro que el año parlamentario 2026 estará atravesado por un fuerte debate político. Mientras el oficialismo celebró la firmeza del mensaje presidencial y el rumbo económico, la oposición cuestionó el tono del discurso y reclamó mayor diálogo institucional.
Con este acto, quedó formalmente inaugurado el nuevo período legislativo, en un contexto político que anticipa intensas discusiones en el Congreso durante los próximos meses.








