Ante empresarios y referentes del sector privado, el mandatario abordó el último dato inflacionario y sostuvo que la reciente suba responde a factores puntuales, al tiempo que ratificó que la tendencia será descendente.
“No voy a esquivar el tema”
En el inicio de su exposición, Milei dejó en claro su postura frente al dato inflacionario: “Los políticos cuando reciben un mal dato suelen fingir demencia o hablar de cualquier otra cosa. Pero como odio la inflación y el dato no me gustó, voy a hablar de inflación”.
Con ese planteo, el Presidente buscó diferenciarse de gestiones anteriores y dar una explicación directa sobre lo ocurrido en marzo.

Los motivos detrás de la suba
El jefe de Estado explicó que la aceleración de la inflación se debe a una combinación de factores estructurales y coyunturales. Entre ellos, mencionó una fuerte caída en la demanda de dinero durante el segundo semestre del año pasado.
“Argentina tuvo que enfrentar dos shocks de características descomunales”, afirmó, y detalló que el país atravesó una corrida equivalente al 50% del agregado monetario.
También apuntó al contexto político como un elemento de presión sobre la economía: “Hubo un ataque feroz de la política intentando romper el equilibrio fiscal”, sostuvo.
A esto se sumaron factores propios del mes, como el impacto estacional de educación, el aumento de la carne y el efecto del contexto internacional sobre los costos del transporte.
“Es un salto de precios, no un cambio de política”
Uno de los conceptos centrales del discurso fue la distinción entre inflación estructural y movimientos puntuales de precios.
“La política monetaria no cambió, por lo tanto esto no es inflación en sentido estricto, sino un cambio en el nivel de precios por reacomodamiento”, explicó.
En ese sentido, aseguró que indicadores como la inflación mayorista ya muestran una desaceleración y anticipan una baja en los próximos meses.
Proyección: “la inflación va a bajar”
Milei insistió en que el foco debe estar en la tendencia futura más que en el dato puntual: “Lo importante no es discutir dos décimas más o menos, sino entender por qué hacia adelante la inflación va a bajar”.
Según indicó, la recuperación de la demanda de dinero y algunos indicadores de actividad económica son señales positivas en ese sentido.
“La demanda de dinero ha empezado a crecer”, afirmó, y vinculó ese proceso con la mejora del crédito, el consumo y la inversión.
Críticas al “trade-off” entre inflación y crecimiento
Durante su intervención en AmCham, el Presidente también cuestionó a sectores que plantean la necesidad de aceptar mayor inflación para impulsar la actividad.
“El planteo de que hay que resignarse a más inflación para crecer es falso”, sostuvo, y calificó esa idea como “un disparate”.
En esa línea, argumentó que la experiencia argentina demuestra lo contrario y que ese tipo de políticas solo generan más inestabilidad.
Ratificación del modelo económico
Ante el auditorio empresarial, Milei fue enfático en señalar que el Gobierno no modificará su rumbo.
“La motosierra no se detiene”, aseguró en referencia al ajuste del gasto público, y remarcó que continuarán las políticas de equilibrio fiscal, restricción monetaria y desregulación.
“No nos vamos a mover un ápice de eso”, enfatizó.
Un mensaje político y económico
En el cierre, el Presidente vinculó la política económica con una cuestión de principios y aseguró que su gestión no recurrirá a prácticas que, según su visión, implican engañar a la sociedad.
“Vamos a hacer lo que corresponde. No vamos a salir del manual de hacer las cosas bien”, concluyó.














