La conmemoración recordó el ataque ocurrido el 17 de marzo de 1992, considerado uno de los hechos más graves en la historia argentina reciente, que dejó 29 víctimas fatales y más de 200 heridos.
Durante su discurso, el mandatario reafirmó la postura del Gobierno nacional frente a este tipo de amenazas y sostuvo que la Argentina mantiene una posición firme en la lucha contra el terrorismo internacional.
Además, Milei volvió a remarcar el vínculo con Israel, al que definió como un aliado estratégico basado en valores compartidos como la libertad. En ese sentido, aseguró que ambos países están unidos en el combate contra el terrorismo y en la defensa de principios comunes.

El Presidente también hizo referencia al atentado como un hecho que “dejó una herida imborrable” en la sociedad argentina y en la comunidad judía, al tiempo que insistió en la necesidad de mantener viva la memoria y avanzar en la búsqueda de justicia.
El acto se realizó en el barrio porteño de Retiro, en el mismo lugar donde ocurrió la explosión, y contó con la presencia de autoridades nacionales, representantes diplomáticos y familiares de las víctimas.
A 34 años del atentado, la causa continúa sin responsables condenados, lo que mantiene vigente el reclamo de justicia y memoria por parte de la sociedad argentina.














