El presidente de la Nación, Javier Milei, inició este domingo su gira oficial por Israel con una agenda cargada de gestos políticos, encuentros institucionales y definiciones en materia de política exterior. En su primera jornada, mantuvo una reunión bilateral con el primer ministro Benjamín Netanyahu en Jerusalén.
El encuentro se dio en un contexto internacional marcado por la tensión en Medio Oriente y formó parte de una estrategia del Gobierno argentino orientada a consolidar vínculos con aliados estratégicos. Durante la reunión, ambas delegaciones avanzaron en acuerdos de cooperación en distintas áreas, entre ellas transporte, tecnología y seguridad.
Uno de los puntos destacados fue la posibilidad de impulsar un vuelo directo entre Buenos Aires y Tel Aviv, además de fortalecer la colaboración en materia de lucha contra el terrorismo y el intercambio de información. En ese marco, también se reiteró la intención del Gobierno argentino de trasladar su embajada a Jerusalén, una decisión que aún se encuentra en evaluación.

Netanyahu calificó a Milei como “un gran amigo del Estado de Israel”, en un gesto que reflejó la sintonía política entre ambas administraciones.
Como parte de su agenda, Milei visitó el Muro de los Lamentos, uno de los sitios más sagrados del judaísmo, en una actividad cargada de simbolismo. En los próximos días, el mandatario tiene previsto mantener encuentros con el presidente israelí Isaac Herzog, participar en actividades oficiales por el Día de la Independencia de Israel y recibir un reconocimiento académico.
La gira, que se extenderá hasta el 22 de abril, se inscribe en un escenario internacional complejo, con conflictos activos en la región y una creciente reconfiguración de alianzas geopolíticas. En ese marco, el Gobierno argentino busca reforzar su posicionamiento en el plano global a partir de una política exterior de fuerte alineamiento con Israel y Estados Unidos.














