La controversia surgió luego de conocerse que Bettina Angeletti, esposa del funcionario, viajó en el avión presidencial junto al presidente Javier Milei y otros integrantes del Gobierno, pese a no tener un cargo dentro de la administración nacional.
Ante los cuestionamientos, Adorni aseguró que la presencia de su esposa no implicó ningún gasto para el Estado, y explicó que había sido invitada a acompañarlo durante la gira oficial. Sin embargo, el vocero reconoció que, con el diario del lunes, la decisión no fue acertada.
“Si pudiera volver atrás, mi mujer no se hubiera subido al avión”, afirmó el funcionario, al admitir que la situación derivó en una polémica política que podría haberse evitado.

Adorni también señaló que probablemente su esposa no vuelva a acompañarlo en viajes oficiales, ya que entiende que este tipo de situaciones puede generar interpretaciones y críticas en la opinión pública.
El caso derivó en cuestionamientos de sectores de la oposición, que pidieron informes en el Congreso y promovieron denuncias judiciales para investigar si existió un uso indebido de recursos públicos.
Desde el Gobierno sostienen que la presencia de la esposa del funcionario no generó costos adicionales para el Estado y que se trató de una invitación dentro de la agenda institucional del viaje.
De todos modos, el propio Adorni reconoció que la situación se convirtió en uno de los momentos más incómodos de su paso por la función pública, en medio de un debate político que continúa generando repercusiones.


















