En este contexto, el eje principal está puesto en Energía Argentina S.A. (ENARSA), que posee el 50% de la compañía controlante de Transener, la principal operadora del sistema de alta tensión del país. Esta firma es responsable de transportar más del 60% de la energía eléctrica a nivel nacional, lo que la convierte en un actor clave dentro de la infraestructura energética.
El proceso contempla la venta de la participación estatal en la sociedad que controla Transener, lo que implicaría un cambio significativo en la gestión del sistema de transporte eléctrico. Según se informó, ya se concretó la etapa de precalificación técnica de los interesados y se espera en las próximas semanas la apertura de las ofertas económicas.
Entre las empresas que continúan en carrera aparecen Central Puerto, Edenor y un consorcio conformado por Edison Transmisión junto a Genneia. Todas buscan quedarse con el control de una de las redes eléctricas más importantes del país.

Desde el oficialismo sostienen que la iniciativa apunta a mejorar la eficiencia del sistema y atraer inversiones que permitan modernizar la infraestructura. Sin embargo, la decisión genera debate en distintos sectores, ya que se trata de un área considerada estratégica para el funcionamiento del país.
El sistema de transporte eléctrico en alta tensión ya había sido privatizado en la década de 1990, aunque con el paso del tiempo el Estado volvió a tener participación a través de ENARSA. Ahora, el nuevo esquema busca revertir ese proceso y avanzar hacia una mayor presencia del capital privado.
Fuente: C5N















