La situación provocó un fuerte impacto emocional en numerosas familias de la comunidad, que al visitar el predio encontraron tumbas dañadas y la ausencia de placas colocadas en homenaje y memoria de sus seres queridos. Según trascendió, el cementerio no cuenta actualmente con cámaras de vigilancia ni cuidador nocturno, situación que habría facilitado el accionar de los delincuentes.
La Policía local informó a La 5 Noticias que se inició una causa judicial tras recibirse múltiples denuncias vinculadas al robo de placas de bronce y otros elementos ornamentales. Entre los denunciantes se encuentran vecinos que constataron la desaparición de placas pertenecientes a las tumbas de padres, abuelos, tías y otros familiares directos, además de registrarse hechos similares en diferentes sectores del cementerio.
El comisario José Ferreyra expresó el malestar que provocó el episodio y remarcó la gravedad de lo ocurrido.

“Estos hechos, dolorosos y de una profunda bajeza moral, no sólo constituyen un delito material, sino que afectan directamente los sentimientos y la memoria de las familias que honran a sus seres queridos en ese lugar”, manifestó.
Desde la fuerza policial señalaron que la investigación avanza de manera “urgente y prioritaria”, con análisis de cámaras de seguridad instaladas en distintos puntos de la localidad y el seguimiento de diversas líneas investigativas para tratar de identificar a los responsables.
Por las características del hecho, los investigadores no descartan que exista relación con personas vinculadas a la compra y venta de chatarra, ya que este tipo de delitos suele estar asociado a la comercialización ilegal de metales para fundición.
En ese contexto, días atrás personal policial identificó en la localidad una camioneta Ford F-100 color bordó utilizada por presuntos compradores ambulantes de chatarra. Los ocupantes del vehículo, oriundos de otra localidad, fueron identificados y actualmente permanecen bajo investigación mientras se intenta determinar si tuvieron participación en los hechos denunciados.
“Nuestro compromiso es hacer todo lo que esté a nuestro alcance para identificar a los responsables y lograr que respondan ante la Justicia por el daño causado. Cada denuncia recibida es importante, y cada información que se aporte puede ser clave”, afirmó Ferreyra.
Mientras continúa la investigación, el caso generó una fuerte repercusión en la comunidad de Miguel Riglos, donde vecinos expresaron su indignación por un hecho considerado de extrema sensibilidad y profundo impacto emocional.















