El volumen previsto representa un incremento cercano al 12% en comparación con la campaña anterior y superaría la marca récord registrada en el ciclo 2018/19, cuando se alcanzaron alrededor de 141,5 millones de toneladas.
Cultivos clave y crecimiento sostenido
Las proyecciones indican un fuerte desempeño de los principales cultivos:
- Trigo: se estima una producción récord de 27,7 millones de toneladas, impulsada por buenas condiciones de siembra y desarrollo.
- Cebada: alcanzaría 5,6 millones de toneladas, también en niveles históricos.
- Maíz: la cosecha se proyecta en 61 millones de toneladas, con un crecimiento interanual superior al 20%.
- Soja: mantendría un rol central en el esquema productivo y exportador del país.
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario señalaron que las condiciones climáticas favorables, con adecuada humedad en los suelos tras las lluvias de otoño e invierno, explican buena parte del optimismo que rodea a la campaña en curso.

Impacto económico y exportaciones
El buen desempeño productivo tendría un impacto directo en el comercio exterior. Se estima que las exportaciones de granos, harinas y aceites podrían alcanzar 110 millones de toneladas, un volumen sin precedentes.
En términos de ingresos, el complejo agroindustrial podría generar alrededor de 36.800 millones de dólares en divisas. El complejo sojero continuaría liderando el aporte, seguido por el maíz y el trigo, consolidando al sector como uno de los principales motores de la economía nacional.
Un escenario alentador
Tras varias campañas atravesadas por sequías y eventos climáticos adversos, el ciclo 2025/26 aparece como un punto de inflexión para el agro argentino. De mantenerse las actuales condiciones, la producción récord no solo fortalecería la actividad en las zonas rurales, sino que también tendría un efecto positivo en la balanza comercial y en el ingreso de divisas para el país.



















