La tos ferina afecta a casi 24 millones de niños menores de 5 años cada año y causa 160 000 muertes en este grupo de edad. La incidencia máxima se observa en lactantes de hasta 6 meses de edad. Esto puede deberse al momento de la vacunación en la última parte de este período o después de este período de seis meses.
Se reportaron brotes de tos ferina periódicamente cada dos a cinco años, principalmente en adolescentes y adultos. Las personas con sobrepeso u obesas y las que tienen afecciones respiratorias preexistentes como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o asma se encuentran en mayor riesgo
Alrededor del 3% de los adultos con tos aguda en la atención primaria europea tiene tos ferina.

| ¿Cómo se presentan los pacientes? |
Después de un período de incubación de 4-21 días desde la exposición, los pacientes presentan síntomas de una infección del tracto respiratorio superior como coriza, fiebre baja y tos.
Esto sigue con los signos clásicos de la tos ferina: paroxismos de la tos seguidos del estridor inspiratorio característico y el vómito que pueden durar hasta 10 semanas, seguido de recuperación. La tos puede ser leve o severa. La enfermedad puede durar hasta tres meses y es coloquialmente llamada «la tos de los 100 días».
Ocasionalmente los pacientes presentan síntomas atípicos tales como apnea, sibilancias, fiebre, enrojecimiento y estridor en niños, y diarrea y dificultades para amamantar en bebés.
Los adultos pueden reportar ataques de estornudos, sudoración, ronquera en la voz, dolor de cabeza, trastornos del sueño, pérdida de peso y fatiga.

| ¿Cómo se diagnostica? |
Hacer un diagnóstico clínico es a menudo difícil debido a la superposición de los síntomas con una infección del tracto respiratorio superior.
Criterios clínicos para diagnosticar pertussis
Tos que dura por lo menos dos semanas con al menos uno de los siguientes síntomas:
- Tos en paroxismos o accesos
- Estridor inspiratorio
- Vómitos post-tusígenos sin otra causa aparente.
- Apnea con o sin cianosis en lactantes menores de 1 año
La tos ferina se puede diagnosticar clínicamente, y las pruebas de diagnóstico no deberían retrasar el tratamiento, especialmente en entornos de bajos recursos.

| Cuáles son los riesgos? |
- Los bebés tienen un alto riesgo de mortalidad por hipertensión pulmonar y la insuficiencia cardíaca resultante y el shock.
- Los niños son propensos a la deshidratación y la anorexia. En raras ocasiones, se reportaron convulsiones y encefalopatía.

Las complicaciones relacionadas con la tos aguda incluye:
- neumotórax,
- aspiración,
- incontinencia urinaria, y mayor riesgo de fracturas de costillas, particularmente en adultos mayores. Los pacientes pueden desarrollar sinusitis, neumonía bacteriana secundaria, y otitis.
| Previniendo la transmisión |
Hay que explicar el papel de los antibióticos e iniciar el tratamiento en pacientes con pertussis sospechada o confirmada dentro de los 21 días de inicio de los síntomas. Más allá de los primeros 21 días de enfermedad, o dos días de tratamiento antibiótico, los pacientes ya no son infecciosos.
La azitromicina tomada durante 3-5 días, o la claritromicina o la eritromicina tomada durante siete días son efectivos.-
| ¿Qué medidas son necesarias en los contactos cercanos del paciente? |
Se deben dar antibióticos a los contactos domésticos dentro de los 21 días del inicio de la enfermedad del caso índice.
También se aconseja la quimioprofilaxis para otros contactos cercanos del paciente que trabaja o convive con ellos y están en alto riesgo (personas con condiciones de salud preexistentes como asma o inmunodeficiencia, niños no inmunizados o parcialmente inmunizados y mujeres embarazadas de más de 32 semanas de gestación).
Fomentar que los contactos no inmunizados o parcialmente inmunizados de menos de 10 años completen el curso primario de inmunización, y ofrecer una dosis de refuerzo a los contactos mayores de 10 años que no han recibido una dosis en los últimos cinco años.
| ¿Cómo puede ser prevenido? |
> Inmunización primaria: vacunación calendario vigente.-
> Vacunación en el embarazo
La vacunación contra la tos ferina en el embarazo puede proporcionar inmunidad pasiva al lactante a través de la transferencia transplacentaria de IgG, antes de la inmunización primaria. Hay que asegurar a las mujeres que la vacuna es segura en el embarazo.

Comentario
- La importancia de pensar en coqueluche ante pacientes con tos de 2 semanas de evolución, tos en paroxismos, estridor inspiratorio, sin fiebre.
- La estrategia de vacunación continúa siendo una medida eficaz de prevención, aunque no garantiza la protección a largo plazo ya que su eficacia decrece con el tiempo por lo que se sugieren diferentes estrategias de refuerzo.
- Vacunar a las mujeres embarazadas demostró que provee inmunidad pasiva a los recién nacidos y lactantes pequeños que son los grupos más vulnerables y con mayores complicaciones de la enfermedad.
-DR. BUSTO DARIO.-ESPECIALISTA EN MEDICINA GENERAL.-POSTGRADO MEDICINA BIOLOGICA.-M.P N°: 1875.-M.E N°: 1072.-


















