En Argentina las cifras de vasectomías son bajas: representan el 1,2% de las cirugías anticonceptivas (las ligaduras de trompas, casi el 99%). Sin embargo, desde 2015 la curva no ha parado de crecer, con un aumento abrupto en la cantidad de varones argentinos que aprovechan está práctica para no tener más hijos.
¿Qué es una vasectomía?
Consultamos al Dr. Darío Busto, Especialista en Medicina General y entre otras cosas nos informaba: «Es una cirugía sencilla, no requiere de una anestecia general y no tiene mayores complicaciones y consisite en ligar unos conductos que se encuentran en el sistema orgánico sexual masculino»

La vasectomía es legal desde 2006. Históricamente, a los médicos se les impedía actuar quirúrgicamente sobre un organismo sano. Aunque la esterilización quirúrgica ya estaba permitida en la mitad de las provincias, faltaba una resolución nacional que enmarcara todo. Y así nació la ley 26.130 de contracepción quirúrgica. Los requisitos para poder hacérsela son ser mayor de edad y dar un consentimiento informado, luego de haber escuchado, de parte del médico, todos los “pero mirá que en el futuro podrías cambiar de opinión…”. Es que revertir esta cirugía es posible, pero no tan fácil. Y no siempre funciona.


















