El procedimiento, ordenado por la Justicia pampeana, se llevó a cabo en un establecimiento rural conocido como “Carlos Tercero”, ubicado en la zona de Chaján, provincia de Córdoba, donde los animales habían sido trasladados y alojados en un feedlot tras haber sido sustraídos mediante maniobras fraudulentas.
Según la investigación, los vacunos —compuestos por vacas, vaquillonas preñadas y toros de raza mestiza— estaban a punto de ser vendidos de manera ilegal cuando las fuerzas actuantes concretaron el secuestro en tiempo y forma, impidiendo así la comercialización que habría profundizado el daño económico a la firma damnificada.
El operativo fue ejecutado entre los días 16 y 17 de enero, bajo el impulso del Ministerio Público Fiscal, con la participación de la Policía y el apoyo de la Fiscalía de General Pico. La acción se realizó gracias a un exhorto firmado por el juez de Control de General Pico y una orden de allanamiento dictada por el juez de Río Cuarto, que permitió asegurar los animales antes de que fueran vendidos o faenados.

Durante el allanamiento se registró un clima de tensión: el propietario del campo y parte del personal intentaron obstaculizar la labor policial, con actitudes hostiles hacia los efectivos que actuaban. A pesar de esto, las fuerzas de seguridad lograron concretar la medida con éxito.
Los vacunos recuperados ya fueron entregados a la empresa afectada en calidad de depositario judicial, y restituidos a un campo de la firma en Fortuna, provincia de San Luis. Las actuaciones por la causa continúan, con la fiscalía profundizando la investigación para determinar la autoría y posibles responsabilidades penales de los implicados en la maniobra delictiva.
Fuente: Infopico.com



















