Shell se desprendió de una parte de sus negocios en la Argentina. Según se informó oficialmente, la petrolera angloholandesa vendió una refinería, su red de estaciones de servicio y las actividades de suministro y distribución de combustibles, químicos y lubricantes al consorcio brasileño Raízen por u$s 950 millones.
«Shell firmó hoy un acuerdo por la venta de su negocio de downstream», aseguró la compañía a través de un comunicado de prensa. La operación queda «sujeta a condiciones normales de cierre», aclararon.

















