Tiene 14 años y un solo deseo: encontrar una familia

Un video grabado desde el corazón despertó más de 300 muestras de interés en Santa Fe

Un adolescente de 14 años de la provincia de Santa Fe grabó un video con un pedido tan simple como profundo: quiere ser adoptado y encontrar una familia que lo acompañe. Su mensaje se viralizó rápidamente y generó una respuesta social inesperada, con más de 300 personas interesadas en ofrecerle un hogar.

El joven, identificado como Nata, vive actualmente en un hogar de la ciudad de Rosario. En el video se presenta, cuenta que cursa el segundo año de la escuela secundaria y que practica natación, una actividad que lo motiva y lo ayuda a proyectar un futuro mejor. Con palabras sinceras, explicó que, a pesar de las dificultades, se esfuerza cada día porque cree que la educación y el acompañamiento familiar pueden cambiar su historia.

“Me cuesta mucho, pero hago el esfuerzo porque el día de mañana eso me ayudará a tener un futuro mejor y superar la historia de mi familia”, expresó el adolescente en su testimonio, que rápidamente conmovió a miles de personas.

Una respuesta solidaria masiva

La repercusión del video fue inmediata. En pocas horas, cientos de personas comenzaron a manifestar su interés en iniciar el proceso de adopción. Según se informó, más de 300 familias o personas se inscribieron en el Registro Único de Aspirantes a Guardas con Fines Adoptivos (RUAGA), una cifra inusual que obligó a cerrar la convocatoria debido a la gran demanda.

Desde el entorno legal que acompaña al adolescente señalaron que el proceso continuará ahora con una etapa de evaluación y entrevistas, priorizando siempre el interés superior del niño y su bienestar emocional. La selección se realizará con los criterios establecidos por la normativa vigente y bajo supervisión judicial.

Visibilizar una realidad poco conocida

El caso de Nata puso en primer plano una problemática que suele permanecer invisibilizada: la adopción de niños y adolescentes mayores. En muchos registros del país, la mayoría de los aspirantes manifiesta preferencia por niños pequeños, lo que deja a chicos más grandes en espera durante años.

En este sentido, destacaron la valentía del adolescente al animarse a grabar el video y a participar activamente del proceso, siempre con autorización judicial y acompañamiento profesional, respetando su derecho a ser escuchado.

Un mensaje que va más allá de una historia

Más allá del desenlace particular, el impacto de esta iniciativa generó un fuerte llamado a la reflexión social sobre la adopción responsable y la necesidad de ampliar miradas. La historia de Nata demuestra que, con una oportunidad y una familia que acompañe, muchos adolescentes pueden construir un proyecto de vida lleno de sueños y posibilidades.