Las llamas ya consumieron más de 3.200 hectáreas, mientras unos 500 efectivos, entre bomberos, personal del Plan Infoca, Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias (UME), trabajan sin descanso para intentar contener el fuego. La evolución continúa siendo desfavorable y las autoridades mantienen el máximo nivel de alerta.
Según las primeras investigaciones, el incendio podría haberse originado por la caída de un cable eléctrico, aunque esa hipótesis aún es materia de investigación. El rápido avance del fuego obligó a evacuar a más de 1.400 personas de distintas localidades y complejos turísticos de la región.
Muchas de las víctimas habrían quedado atrapadas cuando intentaban escapar de las llamas por rutas alternativas, mientras que otras fueron halladas en vehículos alcanzados por el fuego. Las autoridades continúan con las tareas de búsqueda de los desaparecidos y de identificación de las víctimas.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el rey Felipe VI expresaron sus condolencias a las familias afectadas, mientras la Junta de Andalucía decretó días de luto y reforzó el operativo de emergencia.
















