Una de las instituciones sociales más tradicionales de Eduardo Castex llegó al final de su extensa trayectoria. La Asociación Damas de Beneficencia de Eduardo Castex resolvió su disolución el 31 de julio de 2026, durante una Asamblea Extraordinaria realizada en la localidad.
La decisión quedó posteriormente formalizada mediante su publicación oficial. En la misma asamblea fueron designadas como liquidadoras María Angélica Rebollo y Gloria Maris Ripi, quienes asumieron esas funciones ese mismo día.
El cierre representa un hecho significativo para Eduardo Castex, teniendo en cuenta que la actividad de Damas de Beneficencia puede rastrearse documentalmente hasta la década de 1920 y está estrechamente relacionada con la historia sanitaria y asistencial de la localidad.

Un papel fundamental en los comienzos de la salud
Uno de los capítulos más importantes de la institución estuvo relacionado con los primeros servicios sanitarios de Eduardo Castex.
Durante la década de 1930, las Damas de Beneficencia adquirieron con recursos propios un inmueble que había pertenecido a la familia Nervi y donde anteriormente había funcionado un hotel. Allí comenzó a funcionar, el 1 de junio de 1936, una Sala de Primeros Auxilios, que poco después quedó abierta al servicio de la comunidad.
Con el crecimiento de Castex, aquellas instalaciones resultaron insuficientes y comenzaron las gestiones para disponer de un establecimiento de mayor capacidad. La institución también tuvo participación en ese proceso, que años después derivó en la construcción del Hospital Rural.
El nuevo establecimiento fue inaugurado el 9 de mayo de 1948 y constituye el antecedente del actual Hospital Dr. Pablo F. Lacoste.
De esta manera, Damas de Beneficencia quedó ligada a uno de los momentos fundamentales de la historia sanitaria castense.
Décadas dedicadas al Hogar de Ancianos
Con el paso del tiempo, la actividad de la Asociación quedó principalmente identificada con el Hogar de Ancianos, ubicado en Italia 1036.
Durante décadas, generaciones de mujeres castenses trabajaron para sostener un espacio destinado fundamentalmente a adultos mayores que necesitaban alojamiento y asistencia.
El funcionamiento se sostuvo mediante cuotas societarias, aportes particulares, donaciones y numerosas actividades solidarias desarrolladas por instituciones y vecinos.
Entre esas iniciativas estuvieron los recordados “Clásicos Solidarios” entre Racing y Estudiantil, que permitieron recaudar fondos destinados a distintas necesidades del edificio. También establecimientos educativos y otras organizaciones realizaron campañas y colectas en beneficio del Hogar.
En 2017, la institución todavía alojaba aproximadamente una decena de adultos mayores.
El cambio de funcionamiento
En 2018, Damas de Beneficencia atravesó una importante transformación. Ante la jubilación de trabajadores y la reducción en la cantidad de residentes, se acordó un nuevo sistema para el funcionamiento del Hogar.
El edificio fue entregado mediante un comodato, mientras la Asociación continuó existiendo institucionalmente, manteniendo sus socios y responsabilidades vinculadas con el inmueble.
Durante los años posteriores la entidad mantuvo actividad administrativa, realizó asambleas, presentó balances y renovó autoridades.
Todavía en 2025 la Asociación continuaba formalmente activa, con María Angélica Rebollo como presidenta y Gloria Maris Ripi como secretaria.
La disolución
Finalmente, el 31 de julio de 2026, la Asamblea Extraordinaria resolvió la disolución de la Asociación de acuerdo con lo establecido en su Estatuto Social.
Rebollo y Ripi fueron designadas liquidadoras, dando comienzo al procedimiento necesario para concretar el cierre definitivo de la entidad.
A partir de esta instancia queda pendiente uno de los aspectos de mayor interés: el destino del patrimonio de la Asociación.
La información oficial conocida hasta el momento no detalla cuáles son todos los bienes que actualmente pertenecen a Damas de Beneficencia ni cuál será su destino una vez concluida la liquidación. Por ese motivo, tampoco corresponde afirmar todavía que el histórico inmueble del Hogar de Ancianos será transferido a una determinada institución u organismo.
El final de una extensa historia
La disolución marca el cierre de una institución que acompañó durante prácticamente un siglo el desarrollo de Eduardo Castex.
Desde los primeros esfuerzos para brindar atención sanitaria durante la década de 1930 hasta las décadas dedicadas al Hogar de Ancianos, Damas de Beneficencia ocupó un lugar relevante dentro de la actividad social y solidaria de la localidad.
Generaciones de mujeres integraron sus comisiones y sostuvieron una tarea que también contó con el acompañamiento de vecinos, comercios, clubes e instituciones castenses.
Ahora comienza el último capítulo de esa extensa trayectoria: completar la liquidación y establecer qué destino tendrá el patrimonio de una Asociación que durante décadas formó parte de la historia comunitaria de Eduardo Castex.


















