El episodio ocurrió a bordo del buque MV Hondius, que había zarpado el 20 de marzo desde Ushuaia y tenía previsto arribar a su destino a comienzos de mayo. Según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de los casos ya fue confirmado como hantavirus, mientras que otros cinco permanecen como sospechosos.
Entre las víctimas fatales se encuentra un hombre neerlandés de 70 años que murió durante el viaje, así como su esposa, de 69, quien falleció posteriormente en un hospital de Sudáfrica tras ser evacuada. Una tercera persona también perdió la vida en el barco, mientras que otro pasajero permanece internado en estado crítico.
El crucero transportaba aproximadamente 170 pasajeros y 70 tripulantes y, al momento de los hechos, permanecía frente a las costas de Cabo Verde sin autorización para desembarcar, lo que complicó la asistencia médica inmediata.

Investigación internacional y medidas sanitarias
La OMS activó un operativo de investigación epidemiológica y coordinación internacional para contener la situación, evaluar los riesgos y gestionar la evacuación de los casos más graves.
El hantavirus es una enfermedad viral grave transmitida principalmente por el contacto con fluidos de roedores infectados, como orina, saliva o heces. En los seres humanos puede provocar cuadros severos, como el síndrome cardiopulmonar, que puede derivar en insuficiencia respiratoria y muerte.
No existe un tratamiento específico ni vacuna para esta enfermedad, por lo que la atención médica se centra en el manejo de los síntomas y el soporte intensivo en los casos más graves.
Contexto sanitario
El caso genera preocupación a nivel internacional debido a la rápida propagación de los síntomas dentro del barco y la complejidad logística para asistir a los pasajeros en altamar.
Además, el hantavirus ya ha sido motivo de alerta en distintos países, incluida Argentina, donde se registran casos esporádicos cada año, principalmente en zonas rurales.














