Un mapa del CONICET y la UBA revela que casi el 5% del territorio argentino está en manos extranjeras

Un nuevo mapa interactivo elaborado por equipos de investigación del CONICET y la Universidad de Buenos Aires puso cifras precisas a un debate histórico en la Argentina: la propiedad de la tierra por parte de actores extranjeros. Según el relevamiento, casi el 5% del territorio nacional se encuentra en manos foráneas, lo que equivale a más de 13 millones de hectáreas.

El trabajo fue desarrollado por el Observatorio de Tierras y combina información catastral, registros oficiales y datos públicos para construir un mapa que permite visualizar, departamento por departamento, la magnitud y la localización de la extranjerización de la tierra. A diferencia de los promedios nacionales, la herramienta deja al descubierto fuertes desigualdades territoriales.

De acuerdo al informe, existen zonas donde la proporción de tierras en manos extranjeras supera ampliamente la media nacional. Algunos departamentos de Neuquén, Misiones, Salta, La Rioja y Corrientes registran porcentajes elevados, en algunos casos por encima de los límites establecidos por la legislación vigente. También aparecen áreas estratégicas vinculadas a recursos naturales, acceso al agua y corredores logísticos.

El estudio señala además que los principales titulares de tierras extranjeras provienen de países como Estados Unidos, Italia y España, a través de personas físicas, empresas o fondos de inversión. En muchos casos, se trata de grandes extensiones rurales destinadas a actividades agropecuarias, forestales, turísticas o extractivas.

La publicación del mapa se da en un contexto de debate político sobre el futuro de la Ley de Tierras Rurales, que fija topes a la cantidad de tierra que pueden poseer extranjeros a nivel nacional, provincial y departamental. Los investigadores advierten que la herramienta busca aportar transparencia y evidencia empírica para una discusión informada, basada en datos y no en estimaciones generales.

Desde el ámbito académico subrayan que el objetivo del trabajo no es señalar casos individuales, sino visibilizar patrones estructurales y permitir que la ciudadanía, los decisores políticos y los gobiernos locales cuenten con información clara sobre el uso y la titularidad del suelo en la Argentina.


Fuente: La Gaceta