Un mecánico de motocicletas de la localidad de Campo Santo, en la provincia de Salta, llamado Juan Siclera, de 62 años, conoció el novedoso método utilizado en Alemania y lo trasladó a su taller. Creó un motor cuyo combustible es el agua salada. En su taller, sus compañeros lo filmaron y enseguida el video se volvió viral.
“Esta es la tecnología que vamos a tener en unos años,” dice Siclera. Siclera desarrolló el método junto a un argentino en Alemania. “Entablamos una amistad y nos pasó algo que era novedoso para nosotros. Lo hicimos hace 16 años la primera celda de oxígeno y dio resultado, hoy por hoy algo la segunda celda y los changos sin querer mi filmaron y lo pusieron en Internet,” dijo.
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