Los alumnos de 5° grado de la Escuela N° 44 de Eduardo Castex protagonizaron una nueva experiencia educativa junto a la Antártida Argentina. En esta oportunidad, mantuvieron una videoconferencia con estudiantes de la Escuela N° 38 «Presidente Ricardo Alfonsín», que funciona en la Base Esperanza, en lo que fue la segunda parte del proyecto iniciado semanas atrás con personal de la Fuerza Aérea.
La vicedirectora Silvia Heinz explicó que la actividad dio continuidad al trabajo iniciado durante el mes de julio y estuvo coordinada por la docente de Ciencias Sociales Priscila Zurita, quien desarrolló la propuesta dentro de la secuencia didáctica vinculada a la soberanía y la bicontinentalidad.
Antes del encuentro, los alumnos de quinto grado prepararon distintas preguntas para conocer cómo es la vida de los chicos que viven y estudian en la Antártida. Del otro lado de la pantalla participaron los estudiantes de la Escuela N° 38, donde actualmente asiste un alumno de cada uno de los siguientes grados: primero, segundo, tercero, cuarto y sexto.


Durante aproximadamente una hora, ambos grupos intercambiaron experiencias sobre la vida escolar, las materias que más les gustan, los horarios de clase, las actividades que realizan fuera de la escuela, cómo pasan los fines de semana y si tienen mascotas.
Los estudiantes de la Base Esperanza contaron que no poseen mascotas, aunque sí disfrutan del contacto con los animales que habitan el entorno antártico, a los que cuidan y observan durante su permanencia en la base.
Además del intercambio de preguntas, los docentes de la Escuela N° 38, Susana Alegre y Gustavo Olivera, mostraron a través de la cámara las instalaciones del establecimiento educativo y el paisaje que presentaba la Base Esperanza durante la jornada.
Como devolución, los alumnos y docentes de la Escuela N° 44 también realizaron un recorrido virtual por su institución y mostraron el frente del edificio escolar para que los estudiantes antárticos pudieran conocer cómo es su escuela en Eduardo Castex.
Heinz destacó que este tipo de experiencias permite que los alumnos comprueben en la práctica muchos de los contenidos trabajados en el aula y transformen en vivencias reales aquello que hasta el momento solo conocían a través de los libros.
Actualmente, tanto los docentes como las familias y los alumnos que integran la comunidad educativa de la Escuela N° 38 permanecerán en la Base Esperanza hasta diciembre. Luego regresarán a sus lugares de origen, como ocurre cada año con quienes cumplen funciones en la Antártida Argentina.


















