Whirlpool cerró su planta en Pilar y dejó a más de 200 trabajadores sin empleo

La empresa multinacional confirmó el cierre definitivo de su fábrica de lavarropas en Pilar, lo que dejó sin trabajo a más de 200 empleados. La decisión generó fuertes reclamos sindicales y preocupación en el sector industrial por el impacto laboral y productivo que provoca la retirada de una de las firmas más importantes del rubro.

La compañía informó el cese total de la producción en su planta ubicada en el Parque Industrial de Pilar. El cierre fue comunicado a los trabajadores en las últimas horas, junto con las notificaciones de despido que afectaron a más de 200 personas que cumplían funciones en distintas áreas de la fábrica.

Representantes sindicales denunciaron que la empresa venía reduciendo turnos y frenando líneas de montaje desde hace semanas. La confirmación del cierre terminó por agravar la situación de los empleados, quienes se encontraron con la planta paralizada y un operativo de seguridad que les impedía el ingreso.

El gremio de la Unión Obrera Metalúrgica manifestó su preocupación por la pérdida de puestos laborales y advirtió que la medida deja a cientos de familias sin sustento en un contexto económico complejo. Además, señalaron que intentaron abrir instancias de diálogo para evitar el cierre, pero no hubo respuestas favorables por parte de la firma.

La fábrica de Whirlpool en Pilar había sido presentada en su momento como una apuesta de inversión industrial de gran escala, con una planta equipada con tecnología moderna y orientada a la producción regional. Su cierre impacta de lleno en el entramado productivo del sector de electrodomésticos y en la economía local de la zona norte bonaerense.

En medio de los reclamos, los trabajadores despedidos permanecen organizados y analizan medidas de protesta para exigir respuestas y una posible intervención que permita revertir la decisión o, al menos, mejorar las condiciones de desvinculación. Mientras tanto, la actividad productiva quedó completamente detenida.