El dato fue informado por la fundación Rewilding Argentina, que lleva adelante el programa de recuperación de la especie. Según indicaron, el nacimiento se corroboró tras lograr observar a la yaguareté trasladando a su cachorro en la boca, una imagen clave para confirmar tanto el parto como el buen estado de ambos animales.
“Hoy, con 50 individuos silvestres registrados, Iberá vuelve a tener a su mayor felino cumpliendo su función en la naturaleza”, celebraron desde la organización.
“Porá” forma parte de las primeras yaguaretés liberadas en Corrientes, en el marco de un ambicioso proyecto que busca revertir la extinción de la especie en la región, donde había desaparecido a mediados del siglo XX debido a la caza y la pérdida de hábitat.

Un avance clave para el ecosistema
El yaguareté —el mayor felino de América— cumple un rol fundamental como depredador tope, ya que regula las poblaciones de otras especies y contribuye al equilibrio de los ambientes naturales. Su regreso al Iberá representa un paso decisivo en la restauración ecológica de uno de los humedales más importantes del país.
Además, el crecimiento sostenido de la población no solo fortalece la biodiversidad, sino que también impulsa el desarrollo del turismo de naturaleza en la región, generando nuevas oportunidades económicas vinculadas a la conservación.
De la extinción al regreso
El proyecto de reintroducción del yaguareté comenzó hace pocos años, tras más de siete décadas sin presencia de la especie en los esteros correntinos. Desde entonces, mediante cría controlada, monitoreo y liberaciones progresivas, el Iberá se convirtió en uno de los principales ejemplos de “rewilding” en Sudamérica.
Con este nuevo nacimiento, el programa no solo suma individuos, sino que consolida una población cada vez más cercana a ser autosustentable en libertad.














